El sujeto es el grupo de palabras que concuerda en número y persona con el verbo; el predicado es el resto de la oración: el verbo, que es su núcleo, y todos sus complementos. Para encontrar el sujeto, cambia el verbo de singular a plural (o al revés): el sintagma que tiene que cambiar con él es el sujeto. En Los perros del vecino ladran por la noche, si decimos ladra, hay que decir El perro del vecino; por tanto, Los perros del vecino es el sujeto y ladran por la noche, el predicado.
Qué son el sujeto y el predicado
La oración simple se divide en dos grandes partes. Suele decirse que el sujeto es quien realiza la acción o aquello de lo que se dice algo, pero esta definición por el significado falla con frecuencia: en Pedro recibió un golpe, Pedro no hace nada y, sin embargo, es el sujeto. Por eso la Nueva gramática de la lengua española (RAE y ASALE) define el sujeto por su forma: es la función que concuerda con el verbo en número y persona.
- Sujeto: su núcleo es un sustantivo o un pronombre (Luisa, ellos, la casa). También puede ser una oración entera, como en Me encanta bailar.
- Predicado: su núcleo es el verbo conjugado, solo o formando un tiempo compuesto o una perífrasis (ha llegado, tienes que estudiar).
La prueba de concordancia paso a paso
- Localiza el verbo conjugado. Si hay un tiempo compuesto (habían terminado) o una perífrasis (vamos a salir, debe de estar), todo el conjunto es el núcleo.
- Cambia el número del verbo: de singular a plural o de plural a singular.
- Observa qué sintagma nominal debe cambiar para que la oración siga siendo correcta. Ese es el sujeto.
- Todo lo demás, incluido el verbo, forma el predicado.
Ejemplo: A mis abuelos les encantan las películas antiguas. Si pasamos el verbo a singular (encanta), lo que cambia es la película antigua, no mis abuelos.
- Sujeto: las películas antiguas (SN: det. + N + adj.)
- Predicado: A mis abuelos les encantan
- Núcleo: encantan
- Complemento indirecto: a mis abuelos y les (el CI aparece duplicado)
El sujeto puede ir en cualquier posición
En español el sujeto no siempre va delante del verbo. Puede ir detrás (Ayer llegó tu paquete), entre otros elementos (Mañana Clara presenta su trabajo) o al final (Me molesta mucho el ruido de la calle). Con verbos como gustar, encantar, doler, apetecer, preocupar o faltar, lo habitual es que el sujeto vaya pospuesto: en Me duelen las muelas, el sujeto es las muelas y me es complemento indirecto.
El sujeto omitido o elíptico
Como la terminación del verbo ya indica la persona y el número, el sujeto puede no aparecer. En Llegamos tarde a clase el sujeto es nosotros o nosotras, aunque no esté escrito. Los manuales lo llaman sujeto omitido, elíptico o tácito, y en el análisis se indica así: Sujeto omitido: nosotros. Para descubrirlo, fíjate en la desinencia: -mos indica primera persona del plural; -is, segunda del plural (vosotros); -n, tercera del plural (ellos, ellas o ustedes).
El sujeto omitido no siempre se recupera con un pronombre: a veces está en la oración anterior. En Mi primo vive en Lima. Trabaja en un hospital, el sujeto de trabaja es mi primo.
Oraciones impersonales: oraciones sin sujeto
Algunas oraciones no tienen sujeto, ni expreso ni omitido, y no hay que inventarlo. Los casos más frecuentes son estos:
- Verbos que expresan fenómenos naturales: Llueve desde el lunes. Anocheció pronto. Nevó en la sierra.
- Haber con valor de existencia: Hay muchos alumnos en el patio. Había dos soluciones. El sintagma que sigue es complemento directo (las había); por eso el verbo no concuerda con él y lo correcto es había dos soluciones, no habían.
- Hacer y ser en expresiones de tiempo: Hace frío. Hace tres años que no lo veo. Es tarde. Es de noche.
- Impersonales con se: Se vive bien en este barrio. Se busca a los responsables. El verbo va siempre en singular.
- Tercera persona del plural sin referente concreto: Llaman a la puerta. Dicen que mañana nevará. Aquí no se piensa en unas personas determinadas: es una impersonal, no un sujeto omitido.
No confundas la impersonal con se con la pasiva refleja. En Se venden pisos, el verbo concuerda con pisos (compara con Se vende un piso), así que pisos es el sujeto. En la lengua culta se recomienda mantener esa concordancia: Se venden pisos, mejor que Se vende pisos.
Predicado nominal y predicado verbal
La tradición escolar distingue dos clases de predicado. El predicado nominal se forma con un verbo copulativo (ser, estar, parecer) y un atributo que expresa una cualidad o un estado del sujeto: La sopa está fría. El atributo se sustituye por lo: La sopa lo está. El predicado verbal tiene como núcleo un verbo predicativo, de significado pleno: La niña come sopa.
Errores frecuentes
- Buscar el sujeto solo con la pregunta «¿quién?». Sirve a veces, pero falla cuando el sujeto no es una persona o va detrás del verbo: ante Me gustan los lunes, muchos alumnos contestan «yo», y el sujeto es los lunes. La concordancia no falla.
- Tomar un pronombre átono por sujeto. Me, te, le, nos, os, les nunca son sujeto.
- Elegir un sintagma con preposición. El sujeto casi nunca lleva preposición: en A Marta le preocupa el examen, a Marta es complemento indirecto y el sujeto es el examen. Hay pocas excepciones, como Entre tú y yo lo arreglaremos.
- Inventar un sujeto en las impersonales. Llueve o Hay pan no tienen sujeto.
- Confundir sujeto omitido e impersonal. En Llegaron tarde, dicho de tus amigos, hay sujeto omitido (ellos); en Llaman a la puerta, no.
- Cortar el sujeto. El sujeto incluye todos los complementos de su núcleo: La madre de mi mejor amiga, no solo la madre.
Más ejemplos analizados
- El concierto de esta noche empieza a las nueve. Sujeto: El concierto de esta noche. Predicado: empieza a las nueve.
- ¿Te ha llamado tu hermano? Sujeto: tu hermano. Predicado: Te ha llamado.
- Estudiáis mucho. Sujeto omitido: vosotros. En América se diría Estudian mucho, con sujeto omitido ustedes.
- Hubo varios accidentes en la autopista. Oración impersonal: no tiene sujeto, y varios accidentes es complemento directo.
El analizador de esta página marca el sujeto y el predicado y te sirve para comprobar tu trabajo, pero es una ayuda: si tu profesor o tu libro de texto siguen otro criterio u otra terminología, prevalece lo que te piden en clase. Escribe tu propia oración en el analizador y comprueba si has encontrado bien el sujeto y el predicado.