Las subordinadas adverbiales, también llamadas circunstanciales, expresan una circunstancia de lo que dice la oración principal: tiempo, lugar, modo, causa, finalidad, condición, concesión, consecuencia o comparación. La mayoría funcionan como un complemento circunstancial: Cuando llegues, avísame equivale a Entonces, avísame. Para reconocerlas, fíjate en el nexo y en el significado que aporta la subordinada.
Clasificación tradicional y clasificación académica
Muchos libros de texto distinguen entre adverbiales propias, que pueden sustituirse por un adverbio (de tiempo, lugar y modo: entonces, allí, así), e impropias, que no tienen un adverbio equivalente (causales, finales, condicionales, concesivas, consecutivas y comparativas).
La Nueva gramática de la RAE y la ASALE no mantiene una clase única de adverbiales. Las de tiempo, lugar y modo con cuando, donde y como son para ella relativas sin antecedente expreso que funcionan como complemento circunstancial. Las causales, finales, condicionales y concesivas son construcciones introducidas por conjunciones o por preposiciones; las comparativas y las consecutivas dependen de un cuantificador de la principal (más, tan, tanto). Tu libro puede usar cualquiera de las dos clasificaciones; lo importante es reconocer el nexo, el significado y la función.
Tipos, nexos y ejemplos
Tiempo
Nexos: cuando, mientras, en cuanto, apenas, antes de que, después de que, hasta que, siempre que (con el valor de cada vez que); también al + infinitivo, el gerundio y el participio. Ejemplos: Mientras cocinabas, puse la mesa. Al salir de clase, vi a Rocío. Terminada la clase, salimos al patio. La última es una construcción de participio, que muchos manuales llaman participio absoluto.
Lugar
Nexos: donde, adonde, por donde, sin antecedente. Ejemplo: Siéntate donde quieras.
Modo
Nexos: como, según, como si. Ejemplos: Hazlo como te explicó el profesor. Habla como si lo supiera todo. También expresan modo muchos gerundios: Entró gritando.
Causa
Nexos: porque, ya que, puesto que, dado que, como (siempre delante de la principal), por + infinitivo. Ejemplos: No salimos porque llovía. Como no contestabas, me fui. Lo castigaron por mentir. Cuando la causa justifica lo que se dice y no el hecho, va tras una pausa: Ha llovido, porque el suelo está mojado. Muchos manuales la llaman causal explicativa o de la enunciación.
Finalidad
Nexos: para que, a fin de que, con el fin de que (con subjuntivo) y para + infinitivo. Ejemplos: Te lo repito para que no lo olvides. Estudia para aprobar.
Condición
Nexos: si, en caso de que, siempre que, con tal de que, a condición de que, como (con subjuntivo) y de + infinitivo. La subordinada se llama prótasis y la principal, apódosis. Ejemplos: Si me llamas, iré. Como llegues tarde, no entras. De haberlo sabido, habría venido.
Concesión
Expresan una dificultad que no impide lo que dice la principal. Nexos: aunque, a pesar de que, por más que, aun cuando, si bien. Ejemplos: Aunque estaba cansado, siguió corriendo. Por más que lo intento, no me sale.
Consecuencia
Las consecutivas de intensidad se forman con tan, tanto, tal... que: Hablaba tan bajo que nadie la oía. Las ilativas usan así que, de modo que, conque, luego: Ha empezado a llover, así que coge el paraguas. Algunos manuales tratan las ilativas como coordinadas consecutivas; otros, como subordinadas.
Comparación
Nexos correlativos: más... que, menos... que, tan... como, tanto... como, igual... que. El verbo de la subordinada suele omitirse: Leo más novelas que tú (que tú lees). Corre tanto como su hermano.
Ejemplos analizados
Si sales temprano, llegarás antes de que empiece la función.
- Subordinada condicional (prótasis): Si sales temprano
- Nexo: si. Sujeto omitido: tú
- Predicado: N sales; CC de tiempo temprano
- Oración principal (apódosis): llegarás antes de que empiece la función
- Sujeto omitido: tú. N: llegarás
- CC de tiempo: antes de que empiece la función (subordinada temporal). Nexo: antes de que; N: empiece; sujeto: la función
En la gramática académica, antes de que se analiza como el adverbio antes con un complemento formado por la preposición de y una subordinada sustantiva; muchos libros lo tratan como una locución conjuntiva.
Estaba tan cansada que se durmió en el sofá.
- Sujeto omitido: ella
- Predicado nominal: Estaba tan cansada que se durmió en el sofá
- Verbo copulativo: estaba
- Atributo: tan cansada que se durmió en el sofá (SAdj: cuantificador tan + N cansada + subordinada consecutiva)
- Nexo: que (en correlación con tan). Sujeto omitido: ella
- N: se durmió (verbo pronominal). CC de lugar: en el sofá
Errores frecuentes
- Dar siempre el mismo valor a «como». Puede ser de modo (Hazlo como quieras), causa (Como llovía, me quedé), condición (Como no estudies, suspenderás) o comparación (Es tan alto como su padre).
- Confundir «porque», «por qué» y «por que». No sé por qué lo hizo no es causal: es una interrogativa indirecta sustantiva de CD.
- Tomar por adverbial una interrogativa indirecta. No sé cuándo vendrá es sustantiva; el interrogativo lleva tilde.
- Tomar por adverbial una relativa con antecedente. En la casa donde vivo, la oración complementa a casa; en Vivo donde trabajo, es CC de lugar.
- No analizar la subordinada por dentro. Cada subordinada tiene su nexo, su sujeto y su predicado.
El analizador de esta página reconoce el nexo y el tipo de subordinada adverbial, pero es una ayuda: si tu profesor sigue la clasificación tradicional o la académica, la terminología que vale en clase es la suya. Escribe una oración con cuando, porque, si o aunque en el analizador y comprueba tu análisis.