Los complementos del verbo son las funciones que acompañan al núcleo verbal dentro del predicado: complemento directo (CD), complemento indirecto (CI), complemento de régimen (o suplemento), atributo, complemento predicativo, complemento agente y complementos circunstanciales (CC). La forma más segura de reconocerlos no es preguntar «¿qué?» o «¿a quién?», sino aplicar pruebas formales: sustituir por pronombres, pasar la oración a pasiva y comprobar si el verbo exige una preposición concreta.
Resumen de las pruebas
- CD: se sustituye por lo, la, los, las y pasa a ser sujeto en la pasiva.
- CI: se sustituye por le, les (o se delante de lo, la).
- Complemento de régimen: lleva una preposición exigida por el verbo, que se mantiene al sustituir: de eso, en ella.
- Atributo: va con ser, estar o parecer y se sustituye por lo invariable.
- Predicativo: concuerda con el sujeto o con el CD, pero el verbo no es copulativo.
- Agente: aparece en la pasiva con por y se convierte en sujeto en la activa.
- CC: suele poder sustituirse por un adverbio (allí, entonces, así), moverse o suprimirse.
Complemento directo
Completa el significado de los verbos transitivos. Prueba principal: sustitución por lo, la, los, las. Los bomberos apagaron el incendio → Los bomberos lo apagaron. Segunda prueba: en la pasiva, el CD se convierte en sujeto: El incendio fue apagado por los bomberos.
Cuando el CD es una persona, lleva la preposición a: Vi a tu primo → Lo vi. Esa a no lo convierte en CI. La RAE admite el leísmo con un CD de persona masculino y singular (Le vi), pero para analizar es más seguro usar lo y la.
Complemento indirecto
Designa a la persona o cosa que recibe el beneficio o el daño de la acción. Se sustituye por le, les: Escribí una carta a mi abuela → Le escribí una carta → Se la escribí. Es muy frecuente que aparezca duplicado: A mi abuela le escribí una carta. Con verbos como gustar o doler, la persona afectada es CI: A Juan le gusta el fútbol.
El sintagma con para no suele analizarse como CI: en Compré flores para mi madre, se sustituye por para ella, no por le. La mayoría de las gramáticas actuales lo consideran circunstancial de finalidad o de destinatario, aunque algún manual escolar lo trate como CI.
Complemento de régimen o suplemento
Es un complemento introducido por una preposición que el verbo exige: hablar de, pensar en, confiar en, depender de, acordarse de, renunciar a, carecer de, consistir en, contar con. La gramática académica lo llama complemento de régimen preposicional; muchos libros de texto lo llaman suplemento. Al sustituirlo, la preposición se mantiene: Confío en mis amigos → Confío en ellos; Hablamos de política → Hablamos de eso.
Compara Pienso en mi madre (régimen: pienso en ella) con Leo en el autobús (CC de lugar: leo allí). El primero no se puede sustituir por un adverbio de lugar.
Atributo
Aparece con los verbos copulativos ser, estar y parecer y expresa una propiedad del sujeto, con el que suele concordar. Se sustituye por lo, que no cambia de forma: Mis vecinas son simpáticas → Lo son. Puede ser un adjetivo (Está cansado), un sustantivo (Es médica) o un sintagma preposicional (La mesa es de madera).
Ser y estar no siempre son copulativos: en Mi madre está en casa o La fiesta es en el gimnasio, el complemento indica lugar y se sustituye por allí; la mayoría de los manuales lo analizan como CC de lugar. Con los verbos semicopulativos (quedarse, ponerse, volverse, hacerse, resultar), la gramática académica habla de atributo, mientras que muchos libros de texto lo llaman complemento predicativo: Se quedó tranquila.
Complemento predicativo
Expresa una cualidad o un estado del sujeto o del CD en una oración con verbo predicativo, y concuerda con ellos en género y número. Del sujeto: Los jugadores salieron contentos del estadio. Del CD: Encontré la puerta abierta; Eligieron a Sara delegada.
Para distinguirlo de un adjetivo que complementa al nombre, sustituye el CD por un pronombre. En Encontré la puerta abierta → La encontré abierta, el adjetivo queda fuera: es predicativo. En Compré la camisa azul → La compré, el adjetivo desaparece con el sustantivo: es complemento del nombre.
Complemento agente
Aparece en la pasiva perifrástica (ser + participio) introducido por por e indica quién realiza la acción: La novela fue escrita por una autora chilena. Prueba: al pasar a activa, se convierte en sujeto: Una autora chilena escribió la novela. No todo sintagma con por es agente: en Paseamos por el parque hay un CC de lugar.
Complementos circunstanciales
Añaden información sobre las circunstancias de la acción. Los más frecuentes son de lugar (en la playa), tiempo (ayer, por la mañana), modo (con cuidado, deprisa), cantidad (mucho), causa (por la lluvia), finalidad (para el examen), compañía (con sus primos) e instrumento (con un cuchillo). En una oración puede haber varios. La gramática académica también los llama adjuntos, y considera argumentales algunos complementos de lugar exigidos por el verbo, como en Vive en Quito; en clase suelen analizarse como CC de lugar.
Errores frecuentes
- Tomar por CI todo lo que lleva «a». Saludé a Pedro → Lo saludé: es CD.
- Aplicar las pruebas con laísmo. La dije que viniera es incorrecto; lo normativo es Le dije, y por eso es CI.
- Analizar el atributo como CD. En Es profesora el verbo es copulativo: profesora es atributo.
- Analizar todo sintagma preposicional como CC. En Me acuerdo de ti hay complemento de régimen.
- Confundir predicativo y complemento del nombre. Aplica la sustitución del CD por pronombre.
El analizador de esta página señala los complementos de cada verbo, pero es una ayuda: cuando tu profesor o tu libro usan otros nombres o criterios, prevalecen los de tu clase. Escribe una oración en el analizador y comprueba si has identificado bien cada complemento.